En el observatorio de Borneo todo aparentaba ser un nuevo y aburrido día de trabajo. Hasta que en la pantalla del radiotelescopio un objeto no identificado resulta ser un asteroide con órbita de colisión con la Tierra, probablemente con consecuencias catastróficas globales. A este asteroide se le llamó Atila.
Así empeza The Dig, la undécima aventura gráfica de LucasArts y la de desarrollo más largo, de 1989 a 1995, con un amplio elenco de artistas involucrados en el proyecto que dio como resultado una de las grandes aventuras gráficas de los 90, en línea con la altísima calidad de los juegos de la casa de George Lucas.

