Clickpocalypse 2 – Impresiones

Encontré este juego por casualidad en la Play Store, esperando un complicado juego roguelike clásico y anuncios por todas partes. Bueno, es un juego de fantasía medieval y es más sencillo que la tabla del uno, pero lo que es mejor aún: es gratis y no tiene apenas anuncios.

Al parecer, este juego de amateur de Mixmania se cataloga como clicker: un género con la jugabilidad más próxima a cero posible, en el que el objetivo es crecer cada vez más. En este caso, serán nuestro grupo de héroes los que acumularán niveles de experiencia y objetos, para conquistar cada vez más grandes. No es un AAA, ni da horas seguidas de entretenimiento, pero no es el objetivo. Lo ideal es ir jugando 5 minutitos de vez en cuando, cada un par de horas. (depende de lo ansiaviva que seas)

La historia del juego es sencilla, como otras tantas veces: el invierno perpetuo se ha instaurado en el reino, y para restaurar el verdor y las temperaturas agradables nuestros héroes deberán conquistar los castillos en los que habita el mal. Para lo cual deberán despejar un montón de mazmorras, hacerse fuerte y quedarse con el tesoro. Muy a lo Dungeons and Dragons todo, con menos argumento si cabe.

El juego comienza como otros tantos, creando un grupo de héroes dándoles un nombre y una clase. Ya está, a partir de entonces esta recién creada hermandad de la justicia partirá ella solita a jugarse el pellejo con monstruos que harían cagarse encima al Capitán América. Digo “ella solita” porque, en realidad, no tenemos control directo sobre los personajes: tan sólo estamos a cargo del presupuesto, de equipar los personajes con los objetos que se encuentren o otorgarles habilidades al subir de nivel. Sencillo, ¿no?

Pues sí, en un juego/pasatiempo realmente sencillo, y aunque no lo parezca es realmente divertido ver a los héroes lanzar hechizos y romperse la cara con los monstruos con los recursos que les hemos gestionado. Que la verdad no son muy variados y no da grandes opciones, pero la sencillez también hace que podamos empezar a jugar en seguida y sin preocuparnos de que vayan a irse al patio de los callaítos a la primera de cambio. De hecho, aunque los monstruos machaquen a los héroes por nuestra pésima gestión, el juego es benévolo y los personajes sólo caen abatidos durante un poco. Luego se recuperan y emprenden la aventura de nuevo.

El objetivo del juego es ir conquistando todos los castillos del juego, limpiando antes las mazmorras. Para ello debemos elegir cuidadosamente las habilidades, qué mejoras aplicar o en qué emplear nuestro dinero. Nada de ello ofrece demasiadas opciones, y de nuevo esto parece un aburrimiento, pero rápidamente se convierte en un vicio. Además de los recursos podemos decidir cuándo lanzar un pergamino, usar una poción o desvalijar un tesoro.

La acción del juego se desarrolla en tiempo real. Cuando dejamos el móvil nuestros héroes continuarán sin nuestra atenta mirada. Cuando volvamos podremos ver cómo les ha ido mientras estábamos fuera, con un máximo de 3 horas. Es un juego en el que hay que tener un poco de paciencia, como en todos los de este género. Pero tampoco mucha: al no haber condición de derrota el juego es una carrera, derrotando todos los castillos lo antes posible. Por supuesto esto es una sugerencia de presentación: puedes tomarte todo el tiempo que quieras para pararte y oler las flores.

Un elemento importante es el valor rejugable. Los mundos son infinitos y aleatorios, así como el diseño de las mazmorras. Esto no justifica demasiado el jugar más de una partida, pero cabe la posibilidad de seguir haciendo crecer nuestro grupo de héroes hasta el infinito. También podemos ganar un “prestigio” comenzando de nuevo una vez hayamos superado todos los castillos, lo que nos otorgará acceso a nuevas clases de personajes y cosas así, lo que da un poco de aliciente.

También podremos ir desbloqueando logros, que nos permitirá ganar puntos de aventura. Estos puntos, que iremos ganando con todas las acciones que realicemos, permiten también comprar mejoras que podemos llevarnos de una partida a otra. Son variadas y jugosas: desde andar más rápido, tener un límite mayor de horas que el juego sigue sin nosotros, más espacio para pergaminos o incluso desbloquear la ranura para un quinto personaje del grupo. Por supuesto nada de esto es necesario, pero son las cosas que hacen adictivo a un juego de móvil, ¿verdad?

En fin, el aspecto jugable es casi nulo. ¿Qué tal el aspecto multimedia? Bueno, para ser un juego hecho por una sóla persona no está nada mal. En realidad tiene truco, porque se trata de gráficos creados por un tercero y puestos a disposición del público, pero no podrían estar mejor aprovechados. De nuevo, en su simpleza está la virtud, porque los personajes se mueven menos que el codo de un Playmobil, y ahí está parte de la gracia. El juego también tiene sonidos, que son meramente testimoniales, y música que para ser sinceros ni me he molestado en oír.

A todo esto, es un juego de móvil, ¿no tiene compras ni DLCs ni anuncios irritantes en todas partes? Bueno, sólo tiene vídeos de anuncio de unos 25 segundos si elegimos verlos, y a cambio tendremos recompensas moderadas que puede ser mayor duración de pociones o que nos acompañe un monstruo amistoso durante un tiempo. Si estamos enganchados al juego y estamos más pendientes que una mamá helicóptero está bien, pero no es en absoluto necesario para disfrutar el juego o para terminarlo. A nadie le gustan los anuncios en los juegos, pero parece un buen equilibrio entre no interrumpir al jugador y que el creador reciba una pequeña remuneración.

El juego está casi completamente traducido al castellano. Es una traducción hecha por voluntarios… y se nota. No obstante no llega al nivel “traducción de Google”, y es soportable, pero está en el mínimo. Está así mismo traducido a un porrón de idiomas, así como a dos o tres tipos de chino distinto (chiste racistorro). No es que haga una falta descomunal, no hay precisamente mucho texto, pero se agradece.

Aunque la versión aquí analizada es la versión para Android originalmente se trata de un juego web, que aún puede jugarse en la web del autor, y también está para los iTeléfono de Manzana 🔪. El funcionamiento es fundamentalmente el mismo en la web, pero tiene mucha más gracia jugarlo en el móvil como si de un Tamagotchi se tratase. Como siempre agradezco a los amigos que me han acompañado en este juego, haciendo posible mis aventuras:

  • La enana ocultona
  • La flechita inquieta
  • El zombie sátiro
  • El nivel huidizo
  • La estadística loca
  • Don Uy y don Ay
  • La domótica hechizada
  • Y por último: la monedita sisada

El juego está técnicamente acabado desde 2015, ya que no recibe actualizaciones desde entonces. Por desgracia su autor se ha cansado, ya que tardó todo un año en programarlo y dice estar hasta el gorro de él, y que no esperemos una tercera parte del juego. Es una lástima porque es un juego verdaderamente curioso, aunque se trate más de una pecera que de un juego de rol.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *