Aunque el juego online es un artilugio propio de nuestros días, lógicamente no se inventó en esta generación. Prueba de ello es que la Mega Drive contó, en un breve período de tiempo, con su servicio de juego online, Meganet, que lógicamente no llegó a Europa ni en sueños.

La sosa pantalla de título, en la que ni siquiera aparece Sonic.

Uno de los pocos juegos que usaban este servicio fue Sonic Eraser, en teoría de la saga del puercoespín azul, pero en realidad sólo contiene un par de sprites cogidos del primer Sonic, mostrados durante el juego.

Todo lo que pone aquí es verdad, ya lo dijimos nosotros en Pixfans.

El juego es una especie de mezcla de Puyo-Puyo y Columns, que se puede jugar contra la IA o contra un amigo a través del servicio Seganet. No es que sea un juego muy variado, pues sólo cuenta con un modo de juego, un ajuste de dificultad, un tipo de gráficos, una sóla pantalla… pues eso, que es más soso que un bistec de yeso. *

El juego en sí. Decimos el juego por que no hay nada más.

El juego al menos cuenta con la característica de hacerse la puñeta el uno al otro, ya que cuando encadenamos con éxito algunos bloques, el contrario sufrirá un ataque por parte de nuestro Sonic (ni siquiera hay un personaje para cada jugador, son dos Sonics) que hará que la siguiente pieza baje sola, que no podamos controlar la rotación, etc.

Esta será toda la acción que veas en el juego

Los gráficos, sin llegar a ser dañinos a la vista, son simplones y repetitivos. En un minuto habrás visto todos los del juego, que son muy pocos. Al menos cuenta con un sprite cogido del Sonic 1, que será lo mejor que vas a ver, que no es gran cosa.

Que conste que me dejé ganar

En cuanto al sonido, es similar a los demás aspectos del juego. Hay un par de efectos de sonido FM regularcejos y sólo dos melodías, una de ellas para espera del otro jugador. Ambas melodías son estridentes y repetitivas, completamente prescindibles.

En definitiva, un juego adelantado a su tiempo por ser uno de los primeros juegos multijugador online para consolas domésticas, pero que parece estar hecho deprisa y sin ganas. En un momento más propicio podría haber sido un buen juego si se hubiera puesto más esmero en su desarrollo.