Si hay algo que caracteriza a los videojuegos es que en el 85% hay que disparar, de una forma u otra. Si no es un avión es un tío con un metralleto, un coche o un submarino. ¡Hasta los botijos disparan en los videojuegos, es una cosa exagerada!
El caso es que algunos videojuegos usan armas reales, lo cual suele estar muy bien y da realismo. Pero a veces, por necesidad o simplemente por fantasía se usan armas originales, que pueden variar desde una poco imaginativa “Veresta M8″ o “Minigun” hasta los alucinantes BFG9000 o Thunderbolt. Y este artículo tratará de eso: de las armas más alucinantes que han pasado por los videojuegos. (También puedes ver este otro del compañero Jeshua si te gusta el tema)




Este tío con cara de sicópata programó él solito algunas de las mayores obras para C64 y Amiga 500. Nacido en 1965 en Saarbrücken, Alemania, este fanático de la computación se compró el (por aquél entonces) el obscenamente caro Commodore 64, con el que se inició como grafista, usando el programa Koalapainter. Con él hizo varias demos, transformadas posteriormente en minijuegos.


