No he podido resistir hacerle un par de fotos a este aparcamiento. De puto amo, de señor.

No, no estaba circulando, estaba aparcado. Puedo atestiguarlo porque tanto al ir a comer como al volver seguía en la misma posición. Admiren esa distancia a la acera. Por no hablar que está aparcado según entraba en la bocacalle y sobre un paso de peatones. En tres palabras: de puto amo.